“Amo el lugar donde vivo, me cautivó a un tiempo la tranquilidad, el silencio y la vitalidad de la naturaleza que lo envuelve”

Comparto mi casa con Abril, una preciosa gata blanca que también gusta de la tranquilidad y la quietud. En ocasiones, cuando medito en loto viene a arrebujarse entre mis piernas y me regala su ronroneo. Y así …nos acompañamos las dos.

Meditar escuchando los sonidos del bosque, especialmente el canto de los pájaros hace que me sienta retornar al paraíso y me facilita encontrarme conmigo misma realizando ese contacto interno con mis pensamientos, emociones, sensaciones…que necesito para entenderme y para ,desde ese conocimiento, poder dar al otro la  escucha centrada y la mirada atenta  en la que consiste mi labor de psicoterapeuta. Me atraen las artes. Pintura y música y están muy presentes en mi vida. Y la practica de yoga la considero fundamental para mi bienestar.

Compartir con  personas, amigas, amigos, compañeros de trabajo y familia me aporta una satisfacción especial donde me nutro afectivamente.

También  disfruto  perdiéndome por Valencia, mi  ciudad de acogida. Porque  nací en Sevilla en pleno barrio antiguo, y aunque allí permanecí poco tiempo  conservo  recuerdos y mucha familia entrañable a la que me gusta visitar y empaparme de esa  cercanía familiar tan andaluza.

En Valencia paso muchos de mis días , allí trabajo  realizando psicoterapia e impartiendo talleres Terapéuticos o de Mindfulness. También es lugar de encuentro e intercambio con personas significativas de  mi vida. Teterías, librerías,jardines y terrazas al sol suelen ser mis lugares preferidos. Al caminar me gusta observar la belleza de algunos edificios y también la expresión de las personas con las que me cruzo.

Al pararme a escribir estas líneas sobre mí, me doy cuenta de cuánto he crecido, tanto  en edad, como en experiencias y conocimientos…. Mi vida ha sido intensa tanto en belleza y felicidad como en momentos de dolor…realmente me siento más sabia  y no porque haya superado todas mis limitaciones, miedos o inseguridades  sino porque todo eso lo  enfoco de otra manera, lo evito menos, lo encaro más, lo expreso… y  soy capaz de  sostenerlo con un mayor equilibrio. Esa experiencia vital me da fuerza para acompañar a las personas que acuden a mi consulta.  Todo lo aprendido quiero extenderlo a los demás, ese es el sentido de mi vida.